De la palabra a la obra: la pregunta que me quedó tras la Conferencia Internacional de la Ciudad #CIC2026
El viernes pasado tuve la oportunidad de asistir a la 15ª Conferencia Internacional de la Ciudad, organizada en el marco de los 75 años de la Cámara Chilena de la Construcción.
La calidad de los expositores, los casos presentados y el nivel de consenso fueron realmente destacables. De hecho, más allá de las distintas miradas, hubo una convicción compartida: necesitamos ciudades que mejoren la calidad de vida de las personas.
Eso me dejó una pregunta dando vueltas: si el diagnóstico parece estar tan claro y conocemos experiencias exitosas, ¿cómo pasamos ahora del consenso a la ejecución?
Hubo, además, otra reflexión que me quedó dando vueltas. Gran parte de la conversación sobre movilidad estuvo centrada en calles, ciclovías, trenes y Metro. Sin embargo, la ciudad moderna también se mueve en vertical.
Millones de desplazamientos diarios comienzan o terminan en un ascensor.
Aun así, cuando hablamos de planificación urbana, movilidad sostenible o experiencia ciudadana, la movilidad vertical sigue estando prácticamente ausente de la conversación.
Si la verticalización de nuestras ciudades es una realidad, también debemos incorporar la movilidad vertical como infraestructura crítica en la “mixtura urbana” que nos permita construir ciudades más eficientes, accesibles y preparadas para el futuro.
Porque la ciudad del futuro no solo se construirá conectando puntos en un plano, sino entendiendo que las personas viven, trabajan y se desplazan en tres dimensiones.
#SmartCities #Urbanismo #Movilidad